Manejo integral de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), desde el tratamiento médico hasta la funduplicatura robótica o laparoscópica en casos que lo requieren, respaldado por formación en mínima invasión en Cleveland Clinic Abu Dhabi (Emiratos Árabes) y en cirugía robótica en el Hospital Albert Einstein, Brasil.
Agenda tu valoraciónUn manejo oportuno evita complicaciones como la esofagitis o el esófago de Barrett
Si tienes reflujo persistente a pesar del tratamiento médico, dificultad para tragar, o síntomas de varios años de evolución, busca una valoración especializada: la exposición crónica al ácido puede dañar el esófago.
Pacientes que transformaron su salud
"Desde el diagnóstico hasta la cirugía, el Dr. Luis y su equipo nos explicaron cada paso con calma y claridad. Eso marcó una gran diferencia para toda mi familia."
"Me explicaron que podían preservar el esfínter en mi caso, algo que me preocupaba muchísimo. La cirugía robótica y la recuperación fueron mejores de lo esperado."
"Sentí que estaba en manos de un equipo que realmente trabaja en conjunto con oncología. Eso me dio mucha tranquilidad en un momento difícil."
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) ocurre cuando el esfínter esofágico inferior, la válvula muscular que separa el esófago del estómago, se relaja de forma inapropiada o pierde tono, permitiendo que el contenido ácido del estómago regrese hacia el esófago de forma repetida.
Entre los factores de riesgo están la obesidad, el embarazo, la hernia hiatal, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el café o alimentos irritantes, las comidas abundantes o tardías, y ciertos medicamentos que relajan el esfínter esofágico.
En cuanto a los antecedentes familiares, tener un familiar de primer grado (padre, madre o hermano) con ERGE o hernia hiatal puede aumentar el riesgo de padecerla, ya que existe cierto componente hereditario en la función del esfínter esofágico.
El diagnóstico habitualmente combina evaluación clínica, endoscopia digestiva alta y, en casos seleccionados, estudios de pHmetría o manometría esofágica. El tratamiento inicial suele ser médico, con cambios en el estilo de vida y medicamentos que reducen la acidez. Cuando los síntomas no se controlan adecuadamente o hay una hernia hiatal asociada, la funduplicatura (cirugía laparoscópica o robótica) es una opción eficaz y duradera.
El pronóstico de la ERGE es bueno con un manejo adecuado, ya sea médico o quirúrgico. Sin tratamiento, la exposición crónica al ácido puede provocar esofagitis, estrechamientos (estenosis) o el esófago de Barrett, un cambio en el revestimiento del esófago que requiere seguimiento por el riesgo de evolucionar a lesiones precancerosas. Por eso, una valoración médica oportuna es clave ante síntomas persistentes de reflujo.